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Sus vidas fueron aprisionadas con el fin de que el sistema de justicia aparentara ser funcional

Publicado en Pozol Colectivo

22 de marzo de 2023

Foto: Frayba

Indígenas injustamente encarcelados exigen el cumplimiento íntegro de la Opinión núm. 43/2021, del Grupo de Trabajo Sobre las Detenciones Arbitrarias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Chiapas, México. 22 de marzo. “Los expresos, los familiares, las organizaciones acompañantes solicitamos una reparación de daños integral para nuestros compañeros, atención médica y psicológica, exigimos las garantías de no repetición para que nadie más sufra lo que ellos, para nadie pague por culpas ajenas, y sobre todo porque no queremos que sigan utilizando la tortura ni cualquier otra forma como medio para obtener culpables, no pedimos nada que no sea justo, les han robado su libertad, sus sueños, su proyecto de vida, los han destruido moral y materialmente”, fue la petición de indígenas chiapanecos y organizaciones no gubernamentales desde el centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba).

“Adrián, Juan, Marcelino, German y Abraham se encuentran en libertad, después de una larga batalla contra este sistema de justicia que solo es para los más poderosos, que encierra a los inocentes y pisotea los derechos de las poblaciones indígenas, desgraciadamente una de las graves consecuencias del encierro injusto es perder lo poco que se tiene por tratar de demostrar una inocencia, luchar contra la corrupción es desgastante, represivo, discriminador y criminalizador. Por este motivo algunos compañeros y familiares se vieron obligados a emigrar lejos y no puedan estar presentes hoy por la necesidad de salir adelante y de empezar de nuevo en su realidad de vacíos, cargando con las graves secuelas de la tortura en el que fueron sujetos”, aseguraron familiares a medios de comunicación nacionales e internacionales.

Por su parte el Grupo de Trabajo No Estamos Todos (GTNET), asegura que a cuatro años de lograr su libertad, Germán y Abraham López Montejo, Adrián Gómez Jiménez, Juan de la Cruz Ruiz y Marcelino Ruiz Gómez, “gracias a su luchar incansable, de un duro caminar, de rabia y lágrimas, de admirar su coraje y su digno andar, de caminar junto a sus familiares y que nos reconozcamos como compañerxs, a cuatro años, sabemos que esta lucha no ha terminado”. Y además de la justa reparación de daños exigen la no repetición de tales injusticias, “pues nos queda claro que el Estado mexicano, sin importar quién esté en el poder, sigue utilizando la tortura como mecanismo del propio sistema judicial para fabricar culpables”, afirman lxs defensorxs de derechos humanos.

El GTNET, también se suma a la exigencia de la libertad del Base de Apoyo Zapatista Manuel Gómez Vázquez, del integrante de la tribu Yaqui Fidencio Aldama, y exigen un alto a la persecución del luchador social Miguel Peralta.

Para el Frayba, “La memoria y los agravios nos recuerdan cómo los cinco compañeros caminaron un largo proceso de demandas de derechos humanos, organizándose al interior de las cárceles para denunciar, incluso a través de una huelga de hambre de 135 días, que sus casos ejemplificaban un patrón de fábrica de culpables que se vive en Chiapas. Es decir que sus vidas fueron aprisionadas con el fin de que el sistema de justicia aparentara ser funcional, así como su empecinamiento contra personas indígenas quienes han sido histórica y sistemáticamente excluidas y discriminadas”.

El organismo de derechos humanos fundado por el obispo Samuel Ruíz García, asegura que “en la recomendación del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU, el Estado ha cumplido solo con su liberación, lo que es insuficiente cuando la vida de los cinco y sus familias fueron gravemente lesionadas”. Por lo que “la justicia y la reparación integral son exigencias puntuales y necesarias para acercarse a los derechos que le corresponden a ellos y sus familias”.

Conferencia de prensa

Palabra del colectivo de familiares

Boletín Frayba

Pronunciamiento GTNET


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