Hereder@s de la revolución zapatista en Morelos acompañan la Travesía por la Vida del EZLN

Publicado en Camino al Andar

21 de septiembre de 2021

Por Héctor Zetina


Plantón zapatista de San Pedro Apatlaco, río Cuautla

Sí somos conservadores, porque aquí en este pueblo, nos gusta conservar nuestras tierras, nos gusta conservar el agua, nos gusta conservar nuestros espacios. Entonces sí, somos conservadores.

Samir Flores Soberanes

Cuernavaca, 20 de septiembre de 2021.

Hereder@s de la revolución del General Emiliano Zapata se suman a la Travesía por la Vida, viajando mañana a Europa (comunicado CNI-CIG-FPDTAPMT, 19-09-2021) donde tendrán la oportunidad de denunciar públicamente el despojo de las grandes corporaciones europeas en el estado de Morelos. El capital europeo no ha cesado, con su voluntad colonialista, de contribuir a la devastación de las geografías del Abya Yala: minería, fábricas contaminantes, extracción y transporte de combustibles fósiles, parques eólicos y solares sobre tierra fértil y de propiedad ancestral de pueblos originarios, turismo y megaproyectos de infraestructura que amenazan la vida de las comunidades indígenas y campesinas, y someten a la incertidumbre el futuro de las sociedades de América Latina.

El Popocatépetl, un volcán activo


Una de las formas más extremas de esta devastación es el despliegue de polos de desarrollo que transforman el territorio a través de la urbanización, los parques industriales, los servicios conexos y la infraestructura para comercio y transporte. Estos polos de desarrollo, cada vez menos viables debido a su impacto ecológico, son indispensables para la reproducción del capital internacional que se sostiene por una maquinaria de consumo imparable. “Parece que alguien tiene que pagar las consecuencias por nuestra riqueza”, suponen desde las oficinas y las salas de juntas corporativas del gran capital trasnacional con su criterio economicista, que siempre es reduccionista. Por otra parte, a medida que las restricciones por las normas ambientales y los costos laborales en los países industrializados significan un mayor riesgo legal y financiero para las empresas en sus lugares de origen, se activan los mecanismos de relaciones públicas internacionales para que naciones en vías de desarrollo asuman los costos sociales y ambientales del capitalismo global.


Tal es el caso del megaproyecto de distribución y conversión eléctrica de metano fósil denominado Proyecto Integral Morelos, que se quiere imponer a los pueblos campesinos que rodean los majestuosos volcanes del centro de México en distintos municipios de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala; epicentro de la gesta revolucionaria zapatista, en la que 100 años antes pueblos indígenas y campesinos dieron la vida por la defensa de la libertad, el territorio y el derecho a vivir en paz con su propia manera de entender el mundo y la vida.

Cuando los pueblos campesinos herederos de la revolución zapatista de Morelos se enfrentan a las razones de estado de Luis XIV

Aunque el megaproyecto se había ideado en la década de los 90, en enero de 2008 sucedió un hecho que da indicios sobre cómo se gestó con la complicidad entre los malos gobiernos y las corporaciones transnacionales. El momento, las palabras y los personajes ahí presentes nos pueden ayudar a entender por qué el EZLN invita a la recién nombrada Tierra Insumisa, Slumil K’Ajxemk’Op, a escuchar lo que la delegación del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla y Tlaxcala tiene que decir.

Así, durante la inauguración de una nueva línea de producción de vidrio de la empresa francesa Saint Gobain, ubicada en el parque industrial de Cuautla, municipio de Ayala, el presidente Felipe Calderón sentenció frente al encargado de Empresas y Comercio Exterior de Francia en ese momento, el ultraderechista Hervé Novelli, y otros personajes gubernamentales y empresariales: “Será una acción prioritaria para mi gobierno traer el gas natural a esta zona industrial, al estado de Morelos”. Se puede suponer que mientras le escuchaban, los empresarios en cuestión se frotaban las manos pensando en sus ganancias.

Termoeléctrica de Huexca, Morelos

En el contexto de la inauguración de esa planta industrial, denominada Float Cuautla II, se animaban los viejos sueños imperiales de ultramar de la rancia oligarquía francesa, heredera simbólica de Luis XIV, fundador de la empresa Saint-Gobain en el siglo XVII. Trescientos años después, esa misma voluntad imperial se representó en la conformación de un Grupo de Alto Nivel binacional Francia-México, establecido por los presidentes Nicolás Sarkozy y Felipe Calderón.

Se enuncian los participantes de este grupo de Alto Nivel como botón de muestra, para que usted, lectora, lector, conociendo a los actores, saque sus propias conclusiones sobre la naturaleza del drama. Por parte de Francia; Bruno Lafont, presidente y director general del Grupo Lafarge; Franck Riboud, presidente y director general de Grupo Danone; Gerard Mestellet, presidente y director de General Suez; Gilles Pellison, administrador general de Grupo Accor; Henri Lachmann, presidente del Consejo de Vigilancia del Grupo Scheneider; Jean-Louis Beffa, presidente del Consejo de Administración de Saint-Gobain; Jean-Michel Blanquer, actual ministro de Educación; Jean-Paul Herteman; director de la Sección Propulsión Safran, y Louis Gallois, Presidente y Director General de Eads. Por la parte de México: Alberto Bailléres, presidente de Grupo Bal; Miguel Alemán Velasco, presidente del Consejo Interjet; Emilio Azcárraga Jean, presidente del Consejo de Televisa; Juan Beckman, director de Casa Cuervo; Juan Gallardo Thurlow, presidente del Grupo Embotelladoras Unidas; Manuel Medina Mora; presidente del Consejo Citigroup, y Manuel Arango, presidente de Concord.

Entrada a termoeléctrica intervenida


Según un comunicado emitido en ese entonces por la Secretaría de Economía, Novelli comentó que “el Grupo de Alto Nivel constituye una iniciativa innovadora que trabajará en cuestiones estratégicas y estructurales de la relación bilateral, con la finalidad de generar polos de competitividad, vinculación entre empresas y universidades, desarrollo de infraestructura y promoción comercial”[1]. Lo que en el buen entendimiento debe leerse como despojo, sacrificio ambiental y mano de obra barata para las trasnacionales francesas y negocios de privilegio para los empresarios y políticos mexicanos involucrados. Entre papeleos, palabras negociadoras, brindis y felicitaciones, el insulso mencionado Grupo de Alto Nivel se guardó de advertir los riesgos ambientales, a la salud humana y a los derechos colectivos de los pobladores de la región.

Asamblea de campesin@s de Ayala


En este entorno, los de “muy alto nivel” se dieron la mano pretendiendo sellar el destino de los pueblos de la región de los volcanes como polo de desarrollo industrial y urbano. Una decisión que violó de origen el derecho de los pueblos campesinos locales de raíz nahua a decidir sobre su territorio a través de mecanismos de consulta culturalmente pertinentes, tal como lo ordena la Constitución y acuerdos internacionales vinculantes que el gobierno mexicano supuestamente está obligado a cumplir y promover. ¿Acaso los representantes del gobierno francés no lo sabían? ¿No lo sabían los ejecutivos de la empresa Saint-Gobain? ¿No sabían que con la promoción de la extracción, distribución y consumo del metano extraído en los campos de fracking en Texas contribuyen al desastre ambiental planetario por la explotación de un gas de efecto invernadero con potencial de calentamiento global muy superior al propio dióxido de carbono?[2] ¿Tampoco saben que el gasoducto cruza una zona volcánica activa que pone en riesgo permanente a las miles de personas que habitan en la zona?


Sí lo saben, pero desde su creación, la empresa fue fundada por razones estratégicas de Estado; razones que para los de arriba y para los estúpidos suelen ser prioritarias a la vida misma. Desde el principio, Luis XIV fundó la empresa en respuesta a la competencia de producción de vidrio que monopolizaba en los años mil seiscientos el gremio de vidrieros venecianos, cuyos beneficios económicos, el monarca absolutista no quería perder. ¿Y por qué sigue siendo una corporación de interés prioritario para el estado francés? Porque ha sido clave en el proceso de inserción de Francia al capitalismo global, y porque detrás de la fachada de proveedor de bienes para hogares y la industria automovilística, también Saint-Gobain es una corporación estratégica del complejo industrial-militar en Occidente. Si lo dudan, pregunten a la industria de armamento de cuál empresa se proveen de los materiales vidriados que utilizan para sus armas, vehículos y equipamiento. Una empresa que en Morelos ya fue denunciada penalmente hace veinte años por arrojar sus residuos industriales a las barrancas que dividen los municipios de Ayala y de Cuautla.

Manifestación zapatista en Morelos


Así que Saint-Gobain no es una empresa social y ambientalmente responsable, como se autodesignan; muy por el contrario, Saint-Gobain es una empresa colonialista y ecocida, a la que no le importa enfermar a la población, ni acabar con el ambiente, ni mucho menos siente remordimiento por ser partícipe del despojo en contra de los pueblos campesinos e indígenas de México, con tal de obtener la energía necesaria para mantener la temperatura de sus hornos de fundición. La misma demanda de energía que agotó los bosques alrededor de las primeras fábricas de esa y otras empresas de vidrio en el siglo XVII[3].


Pero Saint-Gobain no es la única empresa francesa, ni europea, que ofende con sus siniestros intereses a los pueblos originarios que habitan en los alrededores de la triada volcánica emblemática del centro de México; Popocatépetl, Iztaccíhuatl y Matlalcuéyetl.


La empresa Danone, a través de su filial de agua embotellada Bonafont, se ha dedicado a despojar del agua a los nahuas de más de veinte comunidades en Puebla, para venderla masivamente en botellas de tereftalato de polietileno, mejor conocido como PET, que ahoga al planeta bajo el plástico. Conscientes de las afectaciones, los Pueblos Unidos denuncian a Bonafont por haber extraído el agua que debería disponerse para la agricultura tradicional y los servicios ecosistémicos de la región. Recientemente, algunos de estos pueblos denuncian que esa extracción de agua ha provocado un socavón apocalíptico que apareció de un día para otro en sus campos de cultivo, y cuya sorprendente imagen ha dado la vuelta por las redes sociales de prácticamente todo el mundo.


Samir vive, Zapata vive y que muera el mal gobierno


Así, corporaciones estratégicas francesas han sido participes de una violencia inaudita contra las comunidades nahuas del centro de México, en su afán por expandir sus negocios y asegurar sus inversiones a cualquier costo. Violencia que se ha dejado sentir con toda la fuerza del estado, ordenada por gobernadores y políticos locales de dudosa categoría, junto con las empresas de infraestructura energética beneficiadas con los millonarios contratos de construcción, tanto de la termoeléctrica, como del gasoducto; Elecnor y Enagas, de España, y Bonnati, de Italia, así como uno que otro grupo criminal que coinciden en su interés por controlar un territorio que no les pertenece. A través de fuerzas regulares, irregulares e indistintas han amenazado, golpeado, extorsionado, encarcelado y asesinado a opositores de esos pueblos a quienes en el año de 2009 un presidente criminal los sentenció al despojo y la servidumbre. Por supuesto, los pueblos, rebeldes a esas intromisiones, decidieron resistir, organizándose en Frentes y Asambleas, contra toda forma de despojo.

Campaña informativa en el zócalo de Cuernavaca sobre la travesía por la vida

(primavera 2021).

Entendiendo el descontento que provocaba el llamado Proyecto Integral Morelos (PIM), el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, prometió durante su campaña que la termoeléctrica sería cancelada, porque era como “construir un basurero de residuos tóxicos en Jerusalén”, en alusión a que la región es la cuna del venerado general revolucionario agrarista, Emiliano Zapata Salazar. Y los pueblos campesinos sintieron que, por fin, se esfumaría para siempre la pesadilla desarrollista que representa el PIM, y votaron masivamente por el tres veces candidato a la presidencia de la República. Sin embargo, apenas a unos meses de haber ganado las elecciones, López Obrador dijo que el Proyecto Integral Morelos continuaría porque “la sociedad mexicana ya había pagado mucho dinero por esa obra”, pero que quedaría la decisión en los ciudadanos a través de una consulta.

Cuando los pueblos organizados contra el megaproyecto le reclamaron su cambio de posición durante un mitin en un famoso balneario de la ciudad de Cuautla, y que la consulta no correspondía con los lineamientos obligatorios que se deben considerar para respetar la integridad de los derechos de los pueblos indígenas, el entonces flamante presidente de México los calificó como “conservadores de izquierda”, que le hacían el juego a la derecha por oponérsele.

Diez días después, Samir Flores, nahua de la comunidad de Amilcingo, padre de familia, herrero y comunicador comunitario, y uno de los principales y más populares opositores al proyecto fue acribillado a la puerta de su casa. Han pasado más de treinta meses sin avances para capturar a los asesinos. Y en medio del luto, el 23 y 24 de febrero la consulta ilegal se llevó a cabo; los pueblos directamente la bloquearon en sus comunidades o votaron en contra, pero la maquinaria gubernamental estatal encabezada por el gobernador Cuauhtémoc Blanco envió a los burócratas a votar a favor de la instalación del gasoducto y la termoeléctrica en las grandes ciudades del estado, con la falsa promesa de que contar con una planta generadora de energía a nivel local les bajaría el costo de la electricidad doméstica e impulsaría el desarrollo estatal.

Campaña informativa en el zócalo de Cuernavaca sobre la travesía por la vida

(primavera 2021).


Y así, el nuevo gobierno de las promesas de cambio fue considerado, con razón, como otro “mal gobierno” por los campesinos de Morelos, tal como el líder de la Revolución del Sur y los hombres y mujeres que lo acompañaron cien años atrás consideraron a los gobiernos que los oprimían. Y desde el tiempo que llevan en el poder las nuevas administraciones federal y estatal, este proyecto, que de consolidarse sería un golpe mortal para la vida campesina del huerto y granero del centro de México, avanza a sangre y fuego, dividiendo a las comunidades, comprando voluntades y permitiendo el despliegue de la criminalidad en la región. En plena pandemia, en noviembre del 2020, el plantón del río Cuautla que habían instalado los campesinos zapatistas de los ejidos del municipio de Ayala, en la comunidad de San Pedro Apatlaco, fue desalojado por militares adscritos a la Guardia Nacional, por impedir la terminación del acueducto que les roba el agua del río para llevarla a las turbinas de la Termoeléctrica de ciclo combinado en Huexca. Y las pruebas de funcionamiento continúan a pesar de las denuncias por los niveles de ruido y contaminación que provocan y que empiezan a afectar la salud de los pobladores de la pequeña comunidad.

Todo esto no parece importarle nada al actual director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett Díaz, famoso por ser el artífice del fraude electoral de 1988, y sospechoso de los asesinatos del periodista Manuel Buendía y del agente de la DEA, Enrique Camarena. Tampoco parece importarle al presidente López Obrador, ni a Cuauhtémoc Blanco; ex futbolista, actor de telenovelas y actual gobernador de Morelos; ni mucho menos a los consejos de administración de las empresas trasnacionales asentadas en ciudades y parques industriales en los estados de Puebla y Morelos. Por ejemplo: Volkswagen, Nissan, Burlington, Pfizer, Unilever, las mencionadas Saint-Gobain y Danone, y muchas otras que despojan y aprovechan los últimos reductos de riqueza natural en el planeta.

A pesar de estos formidables enemigos, mujeres y hombre campesinos de origen nahua los resisten y han detenido, por vía legal y vía moral, el avance del gasoducto y la operación de la termoeléctrica. Quienes acompañamos esta lucha, recibimos con alegría la invitación que el EZLN ha extendido a una delegación del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala, organización articulada con el Congreso Nacional Indígena, a acompañar a la Travesía por la Vida. Travesía donde los dolores, rabias y luchas se hermanen con las contrapartes europeas de abajo y a la izquierda, para que por toda la Slumil K’ajxemk’op, se escuchen fuerte y claras las consignas: ¡Agua sí, Termo no! ¡Queremos frijoles, queremos maíz, y a la termoeléctrica fuera del país! ¡Samir vive, Zapata vive!

Plantón zapatista de San Pedro Apatlaco, río Cuautla

[1] Comunicado de la Secretaría de Economía 2006-2012. (24/11/2012). Acuerdan México y Francia fortalecer la relación comercial.

[2] Se pueden consultar los reportes del IPCC sobre el potencial de gas de efecto invernadero del metano por uso energético, y distintas agencias ambientales de la mayoría de los países (ejemplo).

[3] Para profundizar en el conocimiento sobre el impacto en los recursos forestales de las primeras industrias del vidrio promovidas por las monarquías europeas en el periodo colonial: Valles Garrido, J. M. (2008). La presión de la actividad industrial sobre los recursos forestales en el Antiguo Régimen: el pinar de Valsaín y las Reales Fábricas de Cristales. Cuadernos De Estudios Del Siglo XVIII, (18), 245-271.

  • Nota y fotos de Héctor Zetina, Colectividad Nuestra Alegre Rebeldía, Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Morelos, para Radio Pozol y medios libres.


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