De mil 210 proyectos mineros en el país, sólo nueve están en etapa de cierre

Publicado en Somos el Medio

25 de junio de 2022

Por Josué Ibarra / @josueibarrasala / @ZonaDocs


Proyectos mineros ¿Qué implica una política de cierre de minas? ¿Cuál es el camino para llegar a ese punto? Para saberlo platicamos con Beatriz Olivera, doctora en Desarrollo Rural y Directora de Engenera A.C., organización que junto con la organización Heinrch-Boll presentaron el informe: “Y después de la mina ¿qué? Hacia una política del cierre de minas”.

“En países como México, las actividades mineras son históricas, así que encontramos innumerables casos donde la minería se ha llevado a cabo sin ningún miramiento e ignorando lo que sucedería en los territorios de explotación una vez que concluyera su operación”, este es una de las conclusiones del Informe “Y después de la mina ¿qué? Hacia una política del cierre de minas” que realizaron las organizaciones Engenera y Heinrch-Boll.


Para platicar más sobre los procesos legales que deberían de ocurrir para el cierre de los miles de minas que hay en México, platicamos con la directora de Engenera A.C., Beatriz Olivera, quien nos sobre los temas claves del informe:

“Este informe lo presentamos justo ante la necesidad de visibilizar la falta de una política sobre el cierre de minas”, de esta manera la especialista en desarrollo rural explicó que en el país no existe como tal una política general sobre este tema y claramente está haciendo falta, “pues se encontraron casos de minas que se encuentran en diferentes etapas”.

Pero el problema es que las instituciones públicas que deben vigilar el proceso; por ejemplo, la Secretaría de Economía u otras instancias como la Cámara Minera, usan distintas terminologías para denominar cuando hay un cierre o una mera suspensión de actividades.

“Esta es la problemática que tratamos de describir, que existen diferentes términos para una misma situación y que no hay como tal una política que aborde esa problemática” aclaró la Directora de Engenera.

Una mina puede denominarse en suspensión, pero esa suspensión puede llevar 10 o 15 años y esto como tal, detiene las operaciones, pero no hay un cierre en cuanto al tema ambiental, simplemente hay una suspensión.

Esto significa que no hay una normativa que diga: ¿Cuánto tiempo va ser esa suspensión? ¿Amerita un cierre parcial o un cierre total? Y en ese sentido, los problemas que puede causar que esas minas se encuentren, sobre todo, en postergación es que la infraestructura ahí en la zona puede seguir generando contaminación por la presencia de distintas sustancias químicas; esto, a decir de la especialista, implicaría la existencia de una responsabilidad sobre el daño que haya generado en el territorio tras su cierre o suspensión.

“Por ejemplo, una mina a cielo abierto por el hecho de estar en postergación o suspendida sigue contaminando, y la actual ley no obliga a que exista una remediación en ese caso porque está en suspensión o en postergación, o porque la empresa no ha dicho que no va a continuar operando o que va continuar dentro de 20 años. Hay un caso que encontramos así, que está en postergación desde hace 20 años”, señaló la directora de Engenera.

Y en ese caso, no hay nada que obligue a las que empresas asuman la responsabilidad por la contaminación que ya generaron o por los daños que ya provocaron en el territorio, ni tampoco de lo que pueden provocar los pasivos mineros; ahí está es la principal problemática que se denuncia en “Y después de la mina ¿qué? Hacia una política del cierre de minas”.


Por ello, es que ambas oganizaciones subrayan que se necesita un plan de cierre que involucre hacerse cargo de remediar la zona y las condiciones del lugar tal cual estaban antes de iniciar operaciones, y eso sería un principal beneficio de la implementación de la política: la remediación ambiental.


Otro punto de igual relevancia social es, por ejemplo, cuando se emplea mano de obra local, pues: “si existiese un cierre programado de las minas, la gente tendría posibilidad de pensar en otras alternativas de trabajo, habría una mayor responsabilidad de las empresas para la población local”, mencionó Beatriz Olivera.

Más de mil proyectos mineros en el país


Para 2021, en el país se contabilizan mil 210 proyectos mineros, pero éstos sólo nueve están en etapa de cierre y 757 aparecen como postergados.

Proyectando un panorama a futuro, Beatriz Olviera comentó que si existe una posibilidad de implementar una política integral de cierre de minas, uno que beneficie a todos, pues a las propias a las empresas les conviene no sólo porque pueden tener un cierre más ordenado de sus actividades, sino porque así quedarían totalmente claras cada una de las responsabilidades que tienen en material ambiental y social, aunque esto último es de lo que no quieren hacerse responsables.


Con ello, tanto la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Economía tendrían más orden y control sobre estas empresas mineras, pero sobre todo habría una mejor manera de medir los efectos contaminantes de las minas durante todos sus procesos de cierre.


Siendo uno de los más importantes, los llamados pasivos ambientales que son: “aquellos remanentes y desechos de la actividad minera que guardan sustancias y componentes químicos que pueden ser potencialmente dañinos en un corto, mediano y/o largo plazo”.

En el Informe, los efectos de estos contaminantes se explican de manera clara mediantye el testimonio del experto en medio ambiente, Alan Moreno:

“Aquí (en México) si una mina presenta aguas ácidas, una vez que presentas tu plan de cierre y tu documentación, te firman de recibido, y ya se acabó. El verdadero problema es este tipo de drenajes, los demás (problemas) como la estabilización de taludes y otros, se pueden hacer. Pero los impactos a los acuíferos, por ejemplo, se siguen generando. Se ve bonito el paisaje, pero el impacto ambiental se sigue dando sin que nos demos cuenta”.

Para dar cuenta de estos residuos, Semarnat tiene un registro sobre residuos peligrosos, que se emite en función de la información que las empresas reportan en la que estiman cuáles serán sus posibles residuos:

“Del total nacional de residuos derivados de exploración y explotación, casi la mitad corresponde al estado de Sonora y cerca de la tercera parte, al estado de Coahuila, mientras que el total nacional de la metalurgia, 64%, lo tiene el estado de Chihuahua”.

Para evitar que eso sigua incrementándose y para tener un mayor control sobre los proyectos mineros que hay en el país, el Informe Y después de la mina ¿qué? Hacia una política del cierre de minas”, se hacen las siguientes recomendaciones:

  • La planeación de cierre de mina no se debe limitar a la suma de acciones de rehabilitación o restauración y técnicas de manejo ambiental. Es una planeación integral y social, más allá del sitio minero, pues se inserta en una cuenca, comparte acuíferos con otras regiones y puede tener un área de influencia en varias escalas geográficas y temporales.

  • Persistir en que el abandono no es una condición ineludible de la minería.

  • Definir con claridad los tipos de interrupciones y cierres de mina. Esto permitirá mejorar la transparencia e identificar las responsabilidades de los actores involucrados.

  • Establecer glosarios de términos y definiciones normadas y estipuladas en leyes.

  • Evitar a toda costa la proliferación de pueblos mineros fantasma. Se deben plantear herramientas participativas que fomenten el arraigo y la autonomía de los territorios.

  • Involucrar a las universidades y centros de investigación es clave. Se debe avanzar en planes de estudios que contemplen nuevas aproximaciones al cierre de minas, particularmente con una visión integral del cierre. Que integre diversas disciplinas académicas, además de las ya conocidas ingenierías de minas, geografía, geología, historia, sociología, psicología, trabajo social, etnología, etcétera.

Datos a tomar en cuenta:

  • México ocupa el primer lugar en la producción de plata a nivel mundial.

  • Se ubica entre los 10 principales productores de 16 diferentes minerales: plata, bismuto, fluorita, celestita, wollastonita, cadmio, molibdeno, plomo, zinc, diatomita, sal, barita, grafito, yeso, oro y cobre.

  • Es el primer destino en inversión en exploración minera en América Latina y el cuarto en el mundo de acuerdo con el reporte publicado por SNL Metals & Mining 2015.

  • Es el quinto país con el mejor ambiente para hacer negocios mineros, de acuerdo al reporte de la consultora Behre Dolbear publicado en agosto de 2015.

  • En el país, la minería contribuye con el 4 por ciento del Producto Interno Bruto nacional.

  • Al mes de julio de 2015, generó 352 mil 666 empleos directos y más de 1.6 millones de empleos indirectos, de acuerdo con el reporte del Instituto Mexicano del Seguro Social.

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Para poder leer el informe “Y después de la mina ¿qué? Hacia una política del cierre de minas” puedes hacerlo desde el siguiente enlace:

https://engenera.org/wp-content/uploads/2022/06/Informe_cierre_minas.pdf

Para más información de Engenera puedes visitar su sitio web oficial

https://engenera.org/



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